Durante siglos ha persistido el debate acerca del o los causantes de la muerte de Jesucristo. Este es un debate que ha sido doloroso para la humanidad pues ha estado cargado con odios, persecuciones y muerte. Ahora quiero referir sólo al testimonio de las Escrituras, pues en ellas hallamos vida.
El oficio de buen Pastor demanda la vida del que lo ejerce.
Dijo Jesús: “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.”
El Hijo da su vida por las ovejas bajo la autoridad y el beneplácito del Padre.
Dijo Jesús: “Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar”
Nadie (ni los romanos, ni los judíos, ni la cruz) le ha quitado la vida al Hijo, sino que El así mismo la dió.
Dijo Jesús: “Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo.”
Jesús recibió poder del Padre para poner y luego volver a tomar su vida.
Dijo Jesús: “Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.”
Isaias profetizó anticipadamente que Jesús pondría su vida en expiación por el pecado.
Dice la Biblia en Isaías 53:10: “Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándolo a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.”
Cristo me amó y se entregó a si mismo por mí para que no viva Yo sino El viva en mí.
Dice la Biblia en Gálatas 2:20: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”
Entonces ¿por causa de quién murió Jesús? Fue por mi causa que murió Jesús, pues yo he pecado, aún así Jesús me amó y dio su vida por mí, para que yo pudiera vivir por El. Jesucristo pagó el costo judicial de mi causa, el pagó en mi lugar. Le costó la vida. Sólo por amor y porque El quiso.
Amigo, también por ti Jesús dio su vida y luego resucitó. Te invito que ores a Dios, dile con tus palabras: “Padre, yo he pecado, me arrepiento de todos mis pecados, gracias por haber enviado a Jesús para darme el perdón en El. Abro mi corazón para recibir a Jesús. Amen.”
Si tienes alguna consulta, escríbeme a ibmcarapachay@arnet.com.ar, también al mail: info@ibmcarapachay.org.ar o si lo prefieres llámame por teléfono al 4765-1814. de 9 a 12 hs de lunes a viernes.
Dice la Biblia: “Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz”
